EL PRIMER HIDROAVIÓN DESPEGÓ Y AMERIZÓ EN HONDARRIBIA, NO EN SAN SEBASTIÁN

El hidroavión de Paulhan volando frente al Casco Antiguo de Hondarribia el 13 de abril de 1912

Tetxu
HARRESI- Asociación de Vecinos del Casco Histórico de Hondarribia

El Casco Histórico de Hondarribia ha sido muchas veces un observatorio desde donde contemplar los acontecimientos que se desarrollaban en el entorno. Pero pocas veces habrán estado Arma Plaza o las murallas tan repletas de público como aquellos tres días de 1912, en los que se pudo observar un espectáculo excepcional y novedoso: los primeros vuelos de un avión capaz de despegar y “aterrizar” en el agua.

Era la primera vez que se vería evolucionar a un hidroplano en el estado.
Entre el 13 y el 17 de abril de 1912, nuestra bahía fue elegida por el famoso aeronauta francés Louis Paulhan para realizar unas prácticas con su hidroaeroplano Paulhan-Curtiss.


El hidroavión de Paulhan frente al Casco Antiguo de Hondarribia el 13 de abril de 1912

El avión era un Curtiss de 1902 al que Paulhan había añadido un flotador central de 700 litros. La Prensa nos relata que llegaron, incluso de localidades lejanas, trenes y automóviles llenos de gente deseosa de contemplar aquella novedad, y que “todos los puntos de observación, lo mismo en la costa francesa, como en la española, se veían invadidos por los curiosos”.

Y cuenta –con toda la épica que rodeaba entonces a los pioneros de la aviación- que “fue interesantísima y muy emocionante la lucha que sostuvo el hidroplano con las olas (…) entusiasmando a la muchedumbre que contemplaba con gran curiosidad los movimientos del hidroplano”.

Paulhan yotro pasajero en el hidroavión el 13 de abril de 1912

El día 17, partió Paulhan para San Sebastián donde continuó con sus experiencias de vuelo. Y, lo que son las cosas, los manuales de historia de la aviación recogen que el primer vuelo de un hidroavión (hidroplano, entonces) en el estado tuvo lugar en la bahía de San Sebastián el 17 de abril de 1912.

Ahora sabemos que esto no es exacto, porque tres días antes lo había hecho en Hondarribia…quizá habría que empezar a reivindicarlo.

Pero hay más. Tanto gustó aquello que el Ayuntamiento de Hondarribia, en sesión celebrada el 11 de abril de 1914, decidió solicitar oficialmente ante el Ministerio de Fomento que la Escuela de Hidroaviones se instalara en la ciudad “por reunir su hermosa bahía las mejores e indispensables condiciones para ello”.

Pero no pudo ser. La Escuela de Hidroaviones se instaló en Los Alcázares, en Murcia. Los Alcázares ofrecía aguas tranquilas y 330 días de sol al año…contra esto Hondarribia no podía competir.

Fuentes:
Aramburu, J y Sagarzazu, J. (2006) “Paseos por la ciudad. Hondarribia”. Ayuntamiento de Hondarribia
El Correo de Norte (1912), 14 de abril de 1912, p. 01
El Pueblo Vasco (1912), 14 de abril de 1912, p.02

Novedades (1912), 21 de abril de 1912, p. 16 y 17
Novedades (1912), 21 de abril de 1912, p. 16 y 17.

s tranquilas y 330 días de sol al año…contra esto Hondarribia no podía competir.
2), 14 de abril de 1912, p.02Novedades (1912), 21 de abril de 1912, p. 16 y 17. De esta revista provienen las dos últimas fotografías