GRAN SOL Y GOXODENDA, A CUMPLIR CON LA TRADICION DE PREMIO PARA HONDARRIBIA, EN VALLADOLID

Txemi M. Artola y Nekane Muñoz del bar Gran Sol de Hondarribia y su «Ensalada de Tomate»; arriba; y «Paella, dulce paella» y David de la calle y Carlos Nuez del Goxodenda, abajo

Siempre ha habido un representante de la ciudad en la final del Concurso Nacional de Pintxos y han obtenido premio en cinco de las seis ediciones celebradas

“La Tapa. Ensalada de tomate con pastel de cabracho, langostino tigre, huevas de trucha, gazpacho y aire de tomate”, de Bixente Muñoz, que defenderán en Valladolid Nekane Muñoz y Txemi M. Artola del bar Gran Sol; y “Paella, dulce paella” de Carlos Nuez y David de la Calle del Goxodenda son los dos pintxos de Hondarribia que disputarán la final del VIII Concurso Nacional de Tapas y Pintxos de Valladolid, desde el próximo lunes al miércoles, 5 al 7 de noviembre.

La propuesta de bar Gran Sol, uno de los clásicos en la final de Valladolid donde ha cosechado premios en tres ediciones, viene a ser  “un viaje por los diferentes sabores y texturas basado en nuestra experiencia en distintos certámenes y viajes gastronómicos. Se trata además de una puesta en escena que homenajea a la tapa, esa tradición que nació en tiempo de Alfonso X El Sabio que mandó cubrir su tinaja de vino con una loncha de jamón, que además es una concepción muy vigente en todo el Estado, a diferencia de nuestra zona que cumple con la tradición del pintxo”, comenta Txemi M. Artola

Por su parte, la pareja formada por David de la Calle y Carlos Nuez, dos meticulosos del trabajo en la cocina y de la creatividad, llevan a concurso su “paella, dulce paella”, un pintxo que aún no entrando en la final del VII Campeonato de Pintxos Euskadi Saboréala, celebrado recientemente en Hondarribia, obtuvo el Premio a la Innovación por su imaginación y novedosa formulación de un pintxo.

David y Carlos elaboran “un fumé de marisco y azafrán y con él guisamos el arroz bomba al dente con vainas en brunoise y conejo guisado de manera tradicional. Esta paella se coloca en moldecitos de rosquilla. Enfriamos después en la cámara. Pasado un tiempo, habrá adquirido una consistencia que permita sumergirlas en un rebozado aromatizado al limón. Se fríen, se escurren y se espolvorean de polvo de aceite de oliva (simulando al azúcar glasé) y se ahúman durante pocos segundos. Al lado de la rosquilla, se coloca una tacita de café con un caldo tostado de pollo y una espuma de garrofón (alubia típica de las paellas valencianas) y, en medio del platillo, un sobrecito de azúcar relleno con una pizca de pimentón de la Vera. Se perfuma el plato con aroma de anís, simulando el tradicional de las rosquillas. Por último se perfuma la mano con la que se va a coger el pintxo con una rama de romero fresco y se consume este como si fuera un desayuno”, comentan.

Hondarribia siempre ha contado con al menos un representante en la final de este certamen de Valladolid que se celebra en Valladolid desde el año 2005, habiendo cosechado además muy buenos resultados, con premios en cinco de las siete ediciones celebradas hasta la fecha.

En la primera edición, fue Peio Clemencet, del restaurante Kaialde, quien obtuvo el segundo premio  en 2005 con su pintxo “La oreja y el pie del cochinillo de Peio y su chipirón al maíz”. Otros premios, han correspondido a Bixente Muñoz del Gran Sol, quien cosechó en 2006 el titulo de campeón de España en la modalidad de Pintxo Tradicional con su “Tosta de bacalao ahumado con foie, pimiento del piquillo y dulce de melocotón”. En 2009 repitió el mismo galardón en la categoría de Mejor Concepto de Pintxo por su “Juego de verduras en una bruma del Jaizkibel”. Y en 2010, de nuevo se hizo con el título al Mejor Pintxo Tradicional con “Huevo al oro con migas de pastor y chipirón”, que había cosechado ese mismo año el título de Campeón de Euskal Herria. En la pasada edición de 2011, fue Óscar González quien alcanzó el Tercer Premio del certamen con su pintxo “Chipirones en su tinta”; mientras que David de la Calle y Carlos Nuez obtuvieron el premio al Mejor Pintxo Tradicional.