GUÍA TURÍSTICA, LA FORMA DE CONOCER HONDARRIBIA

Reportaje publicado en El Diario Vasco sobre la guía turística de Hondarribia


Desde este verano es posible con la guía de la Asociación de Hostelería para smartphones y tabletas

Ofrece la posibilidad de realizar cuatro recorridos y la narración está acompaña de textos y fotografías 

JOEL IGLESIAS
EL DIARIO VASCO
9 de agosto de 2013
Los visitantes que se acercan a nuestra ciudad desde este verano tienen una nueva alternativa para conocer al detalle los principales atractivos de Hondarribia. Algunos seguirán optando por apuntarse a las visitas guiadas en la oficina de turismo. Sin embargo, aquellos que prefieran ir por libre ya disponen de una guía audiovisual que les llevará por los lugares más significativos del municipio.

El sector turístico también aprovecha los avances tecnológicos. En este caso, con una aplicación gratuita ideada por la Asociación de Hostelería de Hondarribia y desarrollada por Alambre Estudio, que es válida para dispositivos móviles y tabletas de iOS y de Android. Los textos y el audio, con más de tres horas de narración, están disponibles en euskera, castellano, francés e inglés.

De esta forma, el turista puede disfrutar de una completa visita por la localidad y descubrir los elementos más relevantes de la misma. Esta guía dispone de cuatro recorridos: el Casco Histórico (versión completa y breve), el barrio de La Marina, el Castillo de San Telmo y la bahía de Txingudi. Antes de afrontarlos, se puede escuchar una locución de 40 minutos en la que se repasa la historia de la localidad.

En esta locución, se relata cómo la ciudad ha sido una plaza de «vital importancia» por su posición estratégica, lo que le ha llevado a estar inmersa en constantes disputadas por su control y sufrir hasta nueve asedios, el más importante el de 1638 que se conmemora cada año en las fiestas patronales.

Es una pequeña lección de historia, al igual que los recorridos que ahora describiremos, que merece la pena no sólo para el visitante, sino también para el hondarribitarra que puede descubrir numerosas cuestiones del pasado de la localidad. La información para descargarse esta guía se encuentra en la web de la Asociación de Hostelería.

Paseo 1: Casco Histórico

La fortaleza de Carlos V, del siglo X, es el punto de inicio de la visita. El usuario puede conocer detalles de este castillo que «recibió 16.000 cañonazos» en el sitio de 1638. Descubrirá, por ejemplo, que en la actual recepción del Parador se encontraban los calabozos o que el aparcamiento fue un obrador de artillería. Tras perder su función militar, es alojamiento desde 1966, aunque décadas atrás estuvo a punto de ser vendido a un particular.

La explicación continúa con la plaza de Armas. Perteneció al castillo y se dedicaba a «ejercicios de armas y adiestramiento de soldados». Al ser la única con la que contó «tradicionalmente» la villa, también se empleaba para usos civiles, como corridas de toros. De hecho, el edifico que alberga el centro de interpretación se terminó de construir en 1790 para habilitar un palco.

La siguiente parada es en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción y del Manzano, que comenzó a levantarse en 1474. La narración precisa los elementos más destacados de los diferentes estilos que aglutina como el gótico tardío, renacimiento y barroco. Acogió la boda de María Teresa de Austria y Luis XIV en 1659 y, antes, su casa-torre fue sede del Ayuntamiento y del Archivo Municipal hasta 1498, cuando un incendio la destruyó.

El recorrido sigue por la calle Mayor donde se hace especial hincapié en inmuebles construidos por influyentes familias en los siglos XVI y XVII, como la Casa Ladrón de Guevara, la Casa Iriarte, el Palacio Zuloaga y el Palacio Casadevante. La Casa Consistorial, de principios del XVIII, es similar a las del entorno y «responde al esquema habitual con amplio pórtico de funciones múltiples y encima la sala de plenos, con acceso a balconada corrida».

Los contrastes son evidentes entre casas que forman parte de «la arquitectura popular y siguen el estilo tradicional de la villa, es decir, construidas con piedra de sillería en planta baja y el resto entramado de madera», frente a otras concebidas bajo «la arquitectura culta o de autor, al estilo de la época, con un mayor despliegue decorativo».

En la plaza del Obispo, el visitante puede ver «la casa-torre fortificada más importante que queda en Hondarribia, aunque ha sido muy modificada para convertirla en hotel». Esta es una de las cuatro edificaciones de estas características que aún se conservan de la época medieval, junto a la torre incrustada en la iglesia, la de los Venesa y la de los Ubilla.

A partir de aquí, el paseo se centra en el recinto amurallado. Desde la Puerta de Santa María hasta la Puerta de San Nicolás, el usuario recorre dos lienzos de la muralla mientras la narración detalla su construcción y las diferentes modificaciones que ha sufrido. Se invita a pasar también por el Baluarte de la Reina.

Este trayecto es interrumpido para visitar otros puntos de interés cercanos, como el Pozo del Francés de la calle Etxenagusia. Fue construido durante la ocupación francesa entre 1521-1524. Tiene quince metros de profundidad y fue uno de los muchos que hubo. Durante los asedios, «eran muy útiles para apagar los incendios y enfriar los cañones».

La visita al Casco Histórico se completa atravesando la calle San Nikolas y la plaza Gipuzkoa que, a pesar de su apariencia, fue diseñada a mediados del siglo XX por Manzano-Monís. En la calle Juan de Laborda se sitúa el Palacio de Eguiluz, conocido como la Casa de Juana la Loca porque estuvo alojada varios días en 1502 con su marido Felipe el Hermoso. Antes de retornar a la plaza de Armas, se pasa junto a varias casas de la calle San Nikolas «en cuyos vestíbulos se desarrollaba el comercio de la villa, que carecía de mercado».

Paseo 2: Barrio de La Marina

Es otro de los lugares característicos de Hondarribia. «En su origen fue un miserable arrabal de pescadores conocido como La Magdalena. Cuando el turismo empezó a llegar en el siglo XIX, este pintoresco barrio suponía el contrapunto ideal de la visita a las ruinas históricas», se explica mientras el usuario recorre la calle San Pedro.

La locución detalla que «el duro régimen de vida» de los arrantzales no les permitía vivir intramuros «porque debían hacerse a la mar antes de que abriera la puerta de la muralla». Las casas, pintadas con colores vivos que se utilizaban para los barcos, se fueron levantando «sin planificación urbanística, siguiendo la línea de la orilla».

El visitante puede comprobar como en los bajos de estos inmuebles han surgido establecimientos de hostelería. La narración se detiene en el Zeria por estar situado en la casa «más antigua» del barrio, construida en 1575. Durante las obras de rehabilitación a mediados del siglo XX, se encontró «bajo los cimientos un esqueleto de una ballena. El hueso occipital se conserva a la entrada».

La siguiente parada es en el lugar que ocupaba la Iglesia de la Magdalena, junto al primer rellano de las escaleras mecánicas que conectan Maddalen Karrika y Donostia kalea. Fue demolida cuando se construyó el nuevo templo de La Marina (1923). En la parte izquierda según se baja, se edificaron a principios del XIX tres casas que acogieron las primeras tiendas de la zona. Dos de estos inmuebles «todavía siguen en pie».

Camino de La Hermandad de Pescadores, el audio relata el cambio que supuso para la ciudad el turismo. Hondarribia se encontró, a partir de 1820, «con una colonia de veraneantes de alta y media burguesía». Mientras el visitante cruza el arco de La Hermandad, se explica la historia de la Cofradía de Pescadores de San Pedro y la vinculación de la ciudad con la pesca.

Al dirigirse al paseo Butrón y Kai Zaharra, se pasa junto al edificio que acoge la Ferretería Berrotaran, «que fue la primera casa del primer ensanche». Hondarribia se empezó a expandir «ganando terreno al mar», lo que dio como resultado el paseo Butrón y calles adyacentes. El segundo ensanche se asentó sobre El Puntal, «una lengua de tierra que siempre había existido junto al Casco Histórico llena de huertas».

Este recorrido finaliza en Kai Zaharra, muelle que data de 1859 y que fue inaugurado «para recibir al emperador Napoleón III». La locución precisa que este embarcadero era empleado por las lanchas que conectaban Hondarribia con Hendaia, una imagen fácil de imaginar cuando ese punto se sigue utilizando hoy por el barco que une las dos localidades.

Paseo 3: Castillo de San Telmo

La guía recomienda al usuario que se acerque hasta el Castillo de San Telmo, en la subida al faro, desde el que tendrá «unas magníficas vistas» del puerto y de la desembocadura del río Bidasoa. Fue levantado a finales del siglo XVI, en tiempos de Felipe II, para proteger la ensenada de Asturiaga de los ataques de piratas y corsarios.

Se informada al visitante de cómo poder llegar a esa ensenada, la conocida cala de los Frailes, que está en la parte trasera de este pequeño castillo, a través de «un sendero de tierra a la izquierda de la fortificación». Este lugar ya era utilizado por los romanos como puerto refugio para los barcos en caso de tempestad, al estar protegida de los vientos del noroeste.

Dado que el castillo es hoy propiedad privada y no se puede visitar, las explicaciones se centran en detalles de su estructura y fachada, así como en su evolución con el paso de los siglos. Tras el sitio de 1638, siguió integrado en el conjunto de fortificaciones de Hondarribia, aunque un informe hablaba de su «estado ruinoso y la conveniencia de fortificarlo mejor».

La reforma no se concretó hasta mediados del siglo XVIII. En 1755, tras más de cien años «en un estado lamentable», fue rehabilitado para convertirlo en un almacén de pólvora, ya que la población de la villa «se había quejado del peligro que suponía tener el polvorín dentro de las murallas». Los últimos cambios, de no mucha importancia, llegaron en el siglo XIX.
En este punto, se aprovecha para hacer una referencia al puerto pesquero y la flota hondarribitarra, sin duda, una de las más representativas de Euskadi, en especial en lo que a pesca de bajura se refiere junta a Getaria. La locución recuerda que «sus artes de pesca se mantienen en los parámetros tradicionales, lo que hoy se conoce como pesca sostenible», y las principales campañas son las del chicharro, verdel, anchoa y bonito.

Paseo 4: Bahía de Txingudi

Desde el monumento a Sancho III el Mayor, se hace referencia a la bahía de Txingudi y al pasado romano de la zona, con importantes hallazgos tanto en Irun como en Hondarribia, entre ellos, los restos encontrados en Higer. El usuario descubre, además, que en el siglo XV en Hendaia apenas había edificaciones. Según el derecho de la época, «las dos orillas del río pertenecían a la parte más poblada». Este hecho fue motivo de disputas durante siglos.

La narración detalla, aprovechando la vista directa de la desembocadura del Bidasoa, «lo siempre peligrosa que era para la navegación con una barra muy complicada, intransitable en muchos días en invierno». Los arrantzales, que «ponían en riesgo sus vidas» para salir a faenar, tuvieron que esperar hasta 1914 para contar con el puerto que llevaban siglos reclamando, ubicado en el lugar del actual, que evitara ese punto.

A través de esta guía, el visitante se hace una idea de la transformación que ha sufrido toda la zona de la playa en el siglo XX. Fue clave el ingeniero irundarra Ramón Iribarren, que estudió durante años los desplazamientos de la arena e ideó un gran dique escollera de 1.100 de longitud, al abrigo del cual se fue formando la playa casi inexistente hasta el momento.

Asimismo, se hace referencia a cómo en los últimos 20 años el arenal ha visto reducidas sus dimensiones y se ha aprovechado la parte que estaba «poco utilizada» para construir en la década de los noventa el polideportivo de la ciudad y, posteriormente, el nuevo puerto deportivo. Con esta referencia termina el audio y deja la opción, al que lo desee, de recorrer toda esta zona que bordea al mar para culminar esta completa visita a la zona urbana de Hondarribia.

GUÍA AUDIOVISUAL
Idiomas: Euskera, castellano, francés e inglés.
Disponibilidad: smartphones y tablets de iOS y de Android.
Recorridos: Casco Histórico, La Marina, Castillo de San Telmo y Bahía de Txingudi.
Descarga: es gratuita y se puede hacer desde hondarribiaturismo.com/guia-turistica