HONDARRIBIA, EL TOP DEL PINTXO

Mikel Corcuera
CRÍTICO GASTRONÓMICO Y PREMIO NACIONAL DE GASTRONOMÍA EN 1999
Noticias de Gipuzkoa
23 de noviembre de 2012

Carlos Nuez y David de la Calle, del restaurante Goxodenda de Hondarribia, se alzaron con el subcampeonato de España de Pintxos 2012 con su Paella, dulce paella, un trampantojo genial, tal y como les anticipamos hace unas semanas en estas páginas. “Es un gran reconocimiento ya que hemos trabajado duro realizando este pintxo, en su concepción y en cada uno de sus múltiples detalles”, explican. Para ellos representa la historia de su establecimiento, que ha pasado de ser una pastelería a un restaurante. “No habíamos entrado en la final en el Campeonato de Pintxos Euskadi Saboréala, pero teníamos una gran confianza en este pintxo”, añaden ambos cocineros.

Nekane Muñoz y Txemi Artola, del Gran Sol de Hondarribia, no tuvieron la misma suerte con su Ensalada de tomate con pastel de cabracho, langostino tigre, huevas de trucha, gazpacho y aire de tomate. Pero no se fueron con mal sabor de boca ya que para ellos “lo importante es que el nombre de Hondarribia está entre lo mejor de la gastronomía una vez más, en esta ocasión gracias a nuestros compañeros”.

El campeón del certamen vallisoletano fue el pintxo Pan, queso y vino, de Neilton Marcelino de Olivera, de Baby Beef Rubaiyat de Madrid. El subcampeón fue Pepe Ron, del restaurante Blanco de Cangas de Narcea, en Asturias, con Meji-blanco 2012.

Gracias al premio en el Campeonato de España de Pintxos y con el subcampeonato, Hondarribia suma dos títulos más a su palmarés, que ya contaba con el triunfo conseguido en la primera edición por Peio Clemencet, entonces en el restaurante Kaialde, con su pintxo La oreja y el pie del cochinillo de Peio y su chipirón al maíz.

Otros galardonados fueron Bixente Muñoz, del Gran Sol, quien cosechó en 2006 el título de campeón de España en la modalidad de Pintxo Tradicional con su Tosta de bacalao ahumado con foie, pimiento del piquillo y dulce de melocotón. En 2009 consiguió el mismo premio en la categoría de Mejor Concepto de Pintxo por su extraordinario pica Juego de verduras en una bruma del Jaizkibel.

Y en 2010, de nuevo se hizo con el título al Mejor Pintxo Tradicional con Huevo al oro con migas de pastor y chipirón, que había obtenido ese mismo año el título de campeón de Euskal Herria.

En la pasada edición de 2011, fue Óscar González, del citado Kaialde, quien alcanzó el tercer premio del certamen con su pintxo Chipirones en su tinta, mientras que David de la Calle y Carlos Nuez obtuvieron el premio al Mejor Pintxo Tradicional.
Explicaban recientemente en qué consistía su singular Paella, dulce paella: “Elaboramos un gustoso fumé de marisco y azafrán y con el guisamos el arroz bomba, con vainas en brunoise y conejo guisado de forma tradicional. Esta paella se coloca en moldecitos de rosquillas, que se enfrían después en la cámara. Pasado un cierto tiempo, cuando adquirieren una consistencia que permite sumergir dichas rosquillas en un rebozado, se fríen, escurren y se les espolvorea con polvo de aceite de oliva (simulando al azúcar glasse). Después hay que ahumarlas durante pocos segundos. Al lado de la rosquilla se
coloca una tacita de café con un caldo tostado de pollo y una espuma de garrofón (alubia típica de las paellas valencianas); y en medio del platillo un sobrecito de azúcar relleno con pimentón de la Vera. Se perfuma el plato con anís, evocador aroma tradicional de las rosquillas.

Aconsejamos al comensal perfumarse la mano con la que se va a coger el pintxo con una rama de romero fresco. Y consumirlo como si fuera un desayuno”.